Existen muchos tipos de semillas de marihuana en el mundo, no obstante, debemos conocer las principales para en primer lugar, saber la genética de las mismas y en segundo lugar, conocer sus rasgos esenciales, lo cual nos permitirá cultivarlas mejor, adaptándonos a ella y no adaptándose la planta a nosotros.

Por ello, debemos clasificar los tipos de semillas que existen, siendo tres las principales: las autoflorecientes, las feminizadas y las regulares.

 

Las plantas autoflorecientes

 

Este tipo de plantas son muy populares debido a la rapidez de su crecimiento, además son relativamente sencillas de cultivar. Lo primero que debes saber es que este tipo de planta del cannabis tiene unos tiempos muy reducidos lo que las hace ideal para los impacientes.

No obstante, esta diferencia en los tiempos de cultivo provoca que el tipo de cultivo sea específico y que no sirva el general. Estas plantas proceden de Europa del Este y de ciertos lugares de Asia Central. Sin embargo, no nos encontramos ante una variedad sativa o índica sino que es una especie propia.

La principal característica es el hecho de dar cosechas de una manera sencilla, teniendo una calidad muy buena, sobre todo teniendo en cuenta que la velocidad de crecimiento es vertiginosa. Son ideales tanto para el cultivo de interior como para el cultivo de exterior, pero presentan una gran ventaja en interior y es que son plantas de baja estatura, lo cual te otorga una gran discreción. Pese a que en tu país es perfectamente posible que el cultivo sea legal esto no suele agradar a los vecinos que no paran hasta que consiguen que dejes de cultivar, por lo que la discreción es una muy buena opción.

No obstante, pese a que en interior la altura sea baja en exterior no lo es tanto lo cual es una ventaja a la hora de lograr una producción elevada. Y lo mejor de todo, esta planta no está sujeta al fotoperiodo aunque a lo mejor te estás preguntando qué significa esto.

Conviene definir qué es el fotoperiodo. El fotoperiodo es el ratio de horas de luz y de sombra que recibe la planta en un periodo de 24 horas. Normalmente, en las variedades sativa e índica es muy relevante para determinar los periodos de crecimiento vegetativo y los de floración. Sin embargo, en las automáticas (en las autoflorecientes, que también reciben este nombre) el crecimiento se reduce de 15 a 30 días. Por todo ello, el proceso que conduce a la polinización de la misma se produce de forma muy rápida.

Si te decantas por este tipo de plantas debes conocer este dato de vital importancia: si no se cultivan bien se quedan pequeñas, muy pequeñas. Esto se debe a que al ser tan corto el periodo de crecimiento vegetativo hay que saber aprovecharlo al máximo.

 

Las semillas feminizadas

 

Seguramente, hayas oído de las semillas de marihuana feminizadas, es decir, aquellas semillas que sólo producen plantas hembra. Normalmente, una planta normal puede ser o macho o hembra, pero el desarrollo del sexo lo determinará su genética.

Cuando hablamos de semillas feminizadas nos referimos a aquella que han sido manipuladas con el fin de que no produzcan especímenes masculinos. Los gametos masculinos, de presentarse en nuestra plantación, pueden ocasionar serios percances si no pretendemos obtener semillas de marihuana. Es decir, si nuestro fin es el de todo cultivador, obtener marihuana para autoconsumo.

Por este motivo, es importante contar con la confianza de laboratorios o productos de semillas feminizadas a los que le avale la experiencia, como es el caso de Sensi Seeds. Esta marca lleva trabajando varios años en el mercado por lo que tiene una reputación sólida y sin fisuras. También es el caso de marcas como Dinafem.

Las semillas feminizadas son la opción favorita de los agricultores o cultivadores de marihuana. Solo hay que echar un pequeño vistazo a las cuotas de mercado, obteniendo o acaparando casi el 90% del mismo. Y es por un motivo evidente, no tendremos que preocuparnos de casi nada con ellas.

Una de las mayores preocupaciones del agricultor novel es el hecho de que conoce que tan solo la existe de una planta macho puede llegar a arruinar su cosecha. Y es que el mundo vegetal es muy distinto del animal, ya que un macho puede llegar a polinizar a muchas hembras. Además, a no ser que eliminemos la planta macho esto es imposible de evitar ya que son múltiples los factores que intervienen en la polinización, ya sea el propio viento o insectos como las abejas. Si quieres informarte más acerca de este tema, tenemos un artículo acerca de cómo saber el sexo de una planta de marihuana.

Por este motivo, lo más común es que el cultivador se decante por las semillas feminizadas. Son soluciones sencillas a problemas que difícilmente se pueden resolver. Además, otra de las ventajas que presentan es el hecho de que no tendrás que sexar nunca más las plantas. Sexar las plantas puede parecer algo curioso y entretenido cuando lo realizas una vez, pero si tienes más de 10 plantas es un auténtico fastidio. No hay que olvidar que las plantas de marihuana requieren de muchos cuidados por lo que si logramos ahorrarnos ciertos pasos, mejor que mejor. Nos ahorraremos también el esfuerzo de eliminar a un macho, porque si es verdad que si te gusta el cultivo no te gustará nada la sensación de eliminar a una de tus plantas. Tus plantas, al fin y al cabo, son una forma de vida más que nos ha proporcionado la naturaleza y no es agradable destruir algo tan hermoso.

Las feminizadas se logran logrando que una planta hembra produzca flores macho debido a un tratamiento diseñado especialmente para ello. Esto produce que la planta sea hermafrodita lo cual hará que los descendientes solo sean femeninos. Como ves, aunque parezca compleja la técnica es realmente sencilla. Eso sí, no pueden ser puestas a la venta de inmediato sino que el proceso es sofisticado con el fin de que la genética sea estable. Piensa que si se da lugar a un macho puede llegar a arruinar cosechas enteras, por lo que conviene que se actúe con cierta cautela antes de ponerlas en circulación.

Al ser la marihuana una planta dioica puede presentar los dos sexos, si quieres saber más acerca de esto, puedes consultar nuestro artículo sobre la marihuana hermafrodita. Esta posibilidad se elimina gracias a las feminizadas, ya que solo obtendremos ejemplares hembras. Esto te permite saber exactamente el número de plantas que vas a cultivar ya que no perderás plantas macho al no existir nunca. Por ejemplo, si germinan 10 semillas sabrás que al final de la cosecha cortarás 10 plantas. No tendrás sorpresas de empezar con 20 y acabar con 10, por ejemplo. Este grado de certidumbre es muy útil ya que nos ahorra tanto tiempo como dinero. Tiempo porque no lo perderemos alimentando y cuidando un ejemplar que después devendrá macho y dinero porque centraremos los cuidados, es decir, la luz, el agua y el sustrato, en las plantas que verdaderamente nos van a ser productivas.

Además, tienes que tener en cuenta que las hembras, por regla general, son de mejor calidad que las macho ya que cuentan con mejores olores y sabores. Por ello, centrar tus esfuerzos en las hembras te permitirá obtener mejores resultados. No es solo una cuestión de tiempo y de dinero, también lo es de calidad.

Además, a la hora de comprar este tipo de variedad acude a los mejores bancos, como es el caso de Barney’s Farm. No dejes que por ahorrar unos pocos euros el producto sea de poca calidad, ya que puedes encontrarte incluso con que no son ni siquiera semillas feminizadas.

Por todo ello, creemos que esta tipo de variedad es una de las más atractivas para aquellos que están empezando. También lo son para aquellos cultivadores expertos que quieren ahorrarse el sexar las plantas y sobre todo que quieren obtener una cosecha de calidad libre de machos, que siempre entorpecen el proceso de cultivo y bajan la calidad media de la plantación.

 

Las semillas regulares

 

En primer lugar, hay que tener en cuenta que el cannabis no es una planta nueva, sino que surgió hace miles de años y también se conoce desde hace mucho tiempo. De hecho, son muchas las culturas que la han utilizado, con diferentes fines eso sí.

Originariamente esta planta procede de lo que hoy conoces como China por lo que el foco de expansión se produjo desde este país. No obstante, China tiene una serie de características peculiares por lo que al producirse la expansión fue necesario que la planta se adaptará las nuevas características del clima, del sustrato y de la fauna y de la flora de sus nuevos ecosistemas. Por ello y sobre todo por los cruces con otras plantas surgieron nuevas genéticas, lo cual tuvo como consecuencia la creación del cannabis regional.

La marihuana regular es aquella que contiene genes de diferentes zonas del planeta Tierra. No obstante, hay que tener en cuenta que aunque compartan el genotipo pueden ser muy diferentes entre los distintos tipos. Y de estas diferencias los cultivadores se pueden beneficiar ya que podemos obtener las características más estables de una determinada variedad.

 

Los pros de las semillas regulares son los siguientes:

 

-A la hora de la reproducción las regulares permiten que las plantas se reproduzcan creando semillas con machos y hembras que aparecen en un lote de regulares.

– Se pueden tener plantas madres y esquejes de las mismas.

– Se pueden realizar de forma casera.

-Se respeta la naturaleza del cannabis, ya que no es normal que el total de las plantas sean femeninas.

 

La principal contra es que la productividad es muy limitada ya que no hay un control efectivo sobre el sexo de las plantas. A diferencia de las feminizadas en las regulares no tienes constancia de si tu planta va a ser macho o hembra. SI resulta que es macho la mitad de tu plantación deberás perder la mitad de la cosecha. Como ves esto es un gran problema.

Pero como hemos señalado las semillas regulares permiten conservar y descubrir nuevas características de la planta. Por ejemplo, si encuentras una variedad muy resinosa lo más seguro es que te compense conservar esa genética que ha permitido obtener tal cantidad de resina.

Pero el principal motivo para cultivar semillas regulares es lograr la obtención de semillas feminizadas. Como hemos visto las semillas feminizadas detentan grandes ventajas, siendo la principal evitar la aparición de machos, lo cual era el principal problema de las semillas regulares.

Respecto a la idoneidad del cultivo hay que señalar que dependerá de la zona el elegir una cepa u otra. Por este motivo, hay que tener mucho cuidado al elegir.

 

Cultivo en interior

 

Lo primero que debes saber es que las semillas regulares no son más difíciles de cultivar que las feminizadas, no te tiene que asustar esta empresa si eres principiante. De hecho, a principios de siglo lo más normal es que se empezara a cultivar con este tipo de semillas. No obstante, con el tiempo se han preferido las feminizadas ya que no es necesario sexar la planta, proceso que digamos tampoco es muy complicado que se diga.

Tienes que tener en cuenta que en condiciones normales, es decir, no artificiales lo más corriente es que el porcentaje de plantas hembras y macho sean similares. No obstante, puede sucederte lo que ocurre en los humanos que a veces te salgan 3 hembras y 1 macho, o que te salgan todas macho, pero lo normal como decimos es el 50%. No obstante, para evitar el azar lo mejor es cultivar unas cuantas plantas pero cuidado ¡Recuerda mirar en la legislación de tu país cuál es el número máximo de plantas que puedes llegar a cultivar!

La germinación es sencilla, eso sí debes proteger a las plantas contra las infecciones al igual que harías en cualquier tipo de cultivo. Por ejemplo, debes limpiar la zona de cultivo si has cultivado con anterioridad y también si no ha habido previamente plantación. Además, otro buen consejo es que es necesario echar productos que protejan la planta de los hongos. Si haces las cosas bien en apenas dos días lograrás que germine y evitarás los molestos problemas en las plantas de esta índole.

No obstante, la tarea de prevención no se detiene en la germinación sino que también hay que vigilar el periodo de crecimiento. El uso de insecticidas no puede ayudar a mejorar la resistencia de las plantas con anterioridad a que se produzcan las plagas. Por todo esto, el control de enfermedades y el control de plagas en el cultivo es realmente necesario para asegurar el éxito en la cosecha. También resulta conveniente que utilices estimulantes del crecimiento.

Trabe es una de las marcas líderes en la prevención, protección y eliminación de este tipo de problemas en los cultivos.

A la hora de cultivar también conviene utilizar macetas tipo sog de un tamaño que no sea muy grande. Cuando pasen unas semanas las plantas pueden empezar a florecer y en este momento conoceremos el sexo de cada planta.

 

Cultivar semillas regulares en exterior

 

No debes pensar que solo se pueden cultivar semillas regulares en exterior sino que también puede cultivarse con facilidad en exteriores. No obstante, hay que tener en cuenta que a pesar de que el proceso sea el mismo que con las feminizadas no podemos saber el número de hembras que tendremos.

En el momento de sexar las plantas sabremos el número exacto de las mismas que detentamos. Una vez lo sepamos podremos decidir si plantar más porque nos hemos quedado cortos o tenemos la cantidad exacta. Advertimos de nuevo que tengas cuidado por temas legales a la hora de plantar una gran cantidad de las mismas. Eso sí nunca podremos saber cuántas plantas hembras obtendremos.

Eso sí diversos cultivadores aseguran que si las condiciones de cultivo son las adecuadas lo más normal es que obtengamos más plantas hembras que macho. Por este motivo, si cultivamos bien nos puede salir más rentable el hecho de comprar regulares antes que feminizadas.

Por todo lo que hemos dicho, el cultivo de plantas regulares es muy fácil y es asequible para los principiantes. Además puede llegar a ser preferible a las feminizadas ya que así lograrás saber cómo sexar una planta de marihuana, algo que es básico y no debe ser olvidado.

 

Semillas regulares, feminizadas o autoflorecientes ¿Qué es mejor?

 

En primer lugar, conviene señalar que la variedad de semillas no es algo que nos perjudique sino que nos beneficia. Como consumidores lo mejor que nos puede pasar es que haya diversidad y que podamos elegir, no que haya un monopolio y no haya opciones. No obstante, no debemos entrar en una guerra como ocurre en el fútbol o en las videoconsolas por ver cuál es la mejor variedad de todas, ya que cada una presenta diferentes ventajas y conviene saber apreciarlas para sacarles el máximo partido.

 

Comenzaremos con las feminizadas que surgen en los 90.

En los 90 la producción de semillas feminizadas no era de gran calidad y las plantas eran poco estables, su genética. No obstante, con el paso de los años la calidad se ha elevado muchísimo tanto por la experiencia como por los descubrimientos en el campo de la genética. De hecho, han copado casi todo el mercado, hay que señalar que las feminizadas han hecho que las regulares acaparen ahora una cuota de mercado ínfima.

Las ventajas son evidentes ya que el 100% de la cosecha será femenina. Es decir, que no tendrás problema con las semillas. Sin embargo, los problemas son evidentes no podrás hacer semillas. Eso sí al producir solo hembras no tendrás que desechar ninguna planta ya que no habrá ningún macho.

 

En 2008 nacen las automáticas o autoflorecientes

Una vez que las feminizadas habían conquistado el mercado en 2008 llegaron las automáticas o autoflorecientes, es decir, la variedad que crece de forma vertiginosa y que florece es un espacio de tiempo muy pequeño. Son ideales para los cultivadores novatos ya que no requieren de tanto cuidados y en la actualidad tienen una gran calidad.

 

Los pros son varios, no obstante, señalaremos los tres principales:

 

-Son semillas fáciles de cultivar ya sea en interior o en exterior. Esto se debe a que no es necesario preocuparse por el fotoperiodo ya que no dependen del mismo. Por este motivo, hay que tener en cuenta que no perderemos tiempo en ajustar el fotoperiodo a los distintos periodos de crecimiento vegetativo.

-Además, son muy manejables porque son más pequeñas. Eso sí que sean más pequeñas la calidad no es por ello menor. Las plantas automáticas son muy discretas por lo que son ideales para cultivar en terrazas. De esta forma, no perderás espacio dentro de tu domicilio, que teniendo en cuenta que los pisos de ciudad no son muy grandes es una opción ideal. Y otra ventaja es la discreción ya que no tendrás a los vecinos molestándote y diciéndote que dejes de cultivar.

-La principal ventaja es que son rápidas, por lo que tendrás varias cosechas al año. En apenas dos meses o dos meses y medio podrás cosechar, no como en las plantas normales que debe pasar toda una temporada.

No obstante, no todos son ventajas ya que la producción de este tipo de plantas es menor.

 

Semillas regulares llevan toda la vida

 

Respecto a las regulares, siempre han existido ya que la marihuana es una planta dioica, esto quiere decir que existe tanto sexo masculino como femenino. Como hemos señalado, la cuota de mercado cada vez es menor por lo que no son muy populares en la actualidad aunque tenían una gran popularidad antaño.

La principal ventaja es el hecho de que las plantas se pueden reproducir y por este motivo puedes obtener semillas, de esta forma ahorrarás dinero. Son plantas rentables. Por el contrario nunca podrás saber el número de hembras, así que el total de la cosecha nunca lo podrás prever con total exactitud.

Por todo lo dicho, tienes que atender a tu necesidad. Si quieres una cosecha a corto plazo lo mejor será que te decantes por la variedad automática. Sin embargo, si lo que quieres es una cosecha predecible y de buena calidad lo mejor será una feminizada. Si buscas una cosecha con una gran variedad de sabores y olores aunque no puedas controlar la producción lo mejor será que te decantes por las regulares.

 

Consejos finales sobre las semillas de marihuana

 

Por esto uno de los mejores consejos que te podemos dar es que te decidas por lo que exactamente quieres y que no te dejes influenciar. Seguramente, habrás notado que otros cultivadores tienen el defecto de querer imponer sus gustos y sus preferencias pero no nos debemos dejar llevar por lo que quieran otros sino por lo que realmente necesitamos.

Además, no solo has de centrarte en tus gustos personales sino también las condiciones que detentas. Si tienes poco espacio no es para nada conveniente que plantes feminizadas pero si tienes un jardín inmenso no tiene sentido que plantes en él automáticas.

La planta nunca debe adaptarse a ti sino que debes adaptarte tú a la planta, de lo contrario los resultado serán malísimos. Otra cosa que debes tener en cuenta es el hecho de que no debes distraerte en las diferentes etapas de cultivo, debes conocer exactamente cuando comienza cada uno para así poder realizar procesos tan importantes como sexar las plantas o podarlas.

Por todo ello, debemos ser muy precavidos en el cultivo de marihuana ya que de lo contrario estamos arruinando nuestro cultivo y nuestra experiencia como cultivadores. Tienes que tener en cuenta que el cultivo de semillas regulares, a pesar de que esté en su punto bajo, es importantísimo para perpetuar la especie y que no queden únicamente plantas feminizadas, ya que estas por sí solas no pueden sobrevivir.

También tienes que cultivarlas con cuidado y prevenir la aparición de enfermedades como hongos y como bacterias, las plagas también pueden acabar con tu planta. La prevención es fundamental en la agricultura, nunca verás a un cultivador ya sea de marihuana o de tomates exponer tanto a su plantación y arriesgarse a perder la misma. Además, recuerda utilizar instrumental esterilizado cuando podes la planta o cuando la sexes para evitar contagios.

Por todos los motivos señalados es una buena idea cultivar semillas regulares aunque la moda actual se decante por la feminizadas o por las automáticas. Esperamos que sigas nuestros consejos para que tu cosecha sea excelente. Eso sí antes de empezar a cultivar recuerda consultar las leyes de tu país para ver si el cultivo está permitido o no, de no estar permitido no lo hagas ya que las penas suelen ser muy elevadas.