Querer conocer todos los tipos y variedades de la planta del cannabis es pecar de iluso, ya que existen infinidad de ellas. No obstante, una de las variedades que tienes que conocer son las automáticas o plantas autoflorecientes. Por este motivo, en este artículo te vamos a contar toda la información útil sobre ellas.

No queremos ni pretendemos realizar un tratado sobre esta variedad, sino que queremos decirte exactamente lo que debes conocer, con el fin de que no pierdas tiempo a lo tonto.

Lo primero que deberías saber es que esta variedad ha ido ganando popularidad a lo largo de los años, ya que, en un principio, era muy rudimentaria. Pero con el paso de los años ha conseguido ganar en sencillez a la vez que en sofisticación. De hecho, con ella puedes conseguir cosechas muy buenas, aunque seas un novato en el cultivo de la marihuana. No obstante, te estarás preguntando qué es el cannabis automático.

Tienes que conocer que estas variedades proceden del Cannabis de Europa del Este, de algunos lugares de Asia Central, de China y de Rusia. Pero no se trata de una especie derivada de la índica o de la sativa, sino que es una especie propia de pleno derecho, tal y como han indicado recientes estudios, a pesar de que existe cierta discusión en la comunidad científica.

 

El cannabis autofloreciente se caracteriza por dar cosechas rápidas, de una manera fácil y de una calidad elevada

 

Es ideal para todos aquellos cultivadores que no poseen demasiado espacio, que tienen poco tiempo o que cuenten con poco dinero. Por ello, si eres alguien inexperto que no quiera realizar una gran inversión en su primera cosecha (por miedo a que le salga mal), lo mejor es que te decantes por esta opción. Por ejemplo, si tienes una pequeña terraza, al no pasar estas plantas del metro de altura, puedes cultivar perfectamente sin miedo a que te escubran los vecinos. Esto es así si pretendes cultivar en macetas.

Si cultivas en exterior, pueden superar con facilidad el metro de altura, por lo que la producción puede ser mucho mayor. Sin embargo, la principal característica de esta variedad es que no están sujetas al fotoperiodo, es decir, no son como la variedad sativa en la cual debemos cambiar las horas de luz para que empiecen a florecer. No es así ni mucho menos. Lo que caracteriza a estas plantas es que no dependen de las horas de luz y de noche que haya para que se produzca la floración.

 

Características que hace esta variedad diferente

 

La principal consecuencia de esto es que, al no depender del fotoperiodo, el periodo de crecimiento es de apenas quince o treinta días. Es decir, rápidamente comienzan a aparecer los tricomas y, de esta manera, poder empezar a reproducirse.

Como ya sabrás, la principal función de todo ser vivo es la reproducción para perpetuar la especie. Por ello, el paso del crecimiento vegetativo a la floración es muy importante. Al no tener fotoperiodo y ser plantas de día neutro, las automáticas o autoflorecientes activan la floración mediante mecanismos independientes, y no en función de las horas de luz solar. Por este motivo, es el gen SFT lo que desencadena el inicio de la floración. Esto es realmente importante, ya que a pesar de que, como advertíamos, no íbamos a realizar un tratado, debes conocer para realizar el mejor de los cultivos lo que está sucediendo en el interior de la planta, no solo debes limitar a observar lo que ocurre en el exterior.

Sin embargo, uno de los principales problemas de este tipo de plantas, es que si no sabes cultivarlas crecen poco y son pequeñas. Esto se debe a que, como el crecimiento vegetativo se realiza en un periodo muy corto, si no haya las condiciones idóneas, la planta no tendrá el tiempo necesario para reponerse. Por ello, vamos a darte una serie de consejos para que no tengas este problema en el futuro.

Por ejemplo, la germinación de las semillas de marihuana siempre se debe realizar en servilletas. Otro de los factores a tener en cuenta es el tamaño de la maceta. Puedes pensar que es una buena idea cultivar en macetas pequeñas con el fin de maximizar el espacio, tal y como es propio del sistema SOG. No obstante, esto no es así en las variedades automáticas, ya que, si la maceta es pequeña, la planta irremediablemente también lo será. Como no tienen el suficiente sustrato, las raíces de las plantas no pueden crecer en exceso y, siendo las raíces las que aportan nutrientes a las plantas, estas no crecen rápidamente, sino despacio. Por este motivo si cultivamos en el exterior, alcanzaremos el máximo rendimiento, lo cual es algo que comparte con las variedades más comunes del cannabis, ya que, por norma general, el cultivo exterior suele dar plantas más grandes que el cultivo de interior. Advertencia: recuerda que el cultivo exterior depende en exceso de la climatología y que, normalmente, solo se puede cultivar una vez al año.

Pero este es un problema que podemos solucionar con facilidad, ya que lo único que tienes que hacer es comprar o utilizar una maceta más grande. De esta manera, el crecimiento de la raíz será el adecuado y obtendrás un tamaño grande en tu planta automática.

Hemos señalado que el cultivo SOG puede no ser el adecuado para las plantas autoflorecientes. Sin embargo, y a falta de realizar más pruebas, puede ser que la técnica idónea para estas plantas automáticas sea el cultivo SCROG. Esta técnica se fundamenta en lograr un cultivo horizontal, es decir, en el que las puntas se encuentren prácticamente a la misma altura, para lo cual utilizamos una malla o rejilla con el fin de enredar la planta a la misma.

Esta técnica, sin embargo, resulta del todo inútil si las plantas se quedan pequeñas finalmente. Esto es así porque, al ser las plantas pequeñas, prácticamente tendrás un cultivo horizontal. El cultivo vertical se caracteriza por los desniveles entre las distintas plantas; por ejemplo, si una mide un metro, y la otra, cincuenta centímetros. Pero si una mide cuarenta centímetros y la otra treinta, pese a que el porcentaje de desnivel sea parecido, en la práctica, las repercusiones serán inapreciables. Por todo ello, procura que las plantas no se te queden pequeñas.

 

Otro tip que debemos darte a conocer es el de cómo obtener una adecuada nutrición en plantas autoflorecientes, ya que muchos novatos desconocen cómo realizar el abono de esta variedad del cannabis.

 

Si bien hemos dicho que esta variedad es idónea para los iniciados, puede ser que el fertilizado del sustrato no lo sea en absoluto. Los motivos son evidentes. Esto se debe a que, si abonamos en exceso, se producen paradas en el crecimiento, ya que hay un exceso de sales, siendo el exceso más habitual el de nitrógeno. Si quieres conocer cuáles son los signos de exceso de nitrógeno, te recomendamos leer la guía de carencias y excesos de nuestro blog.

Como el periodo de crecimiento es muy pequeño, si nos equivocamos e incurrimos en excesos, la planta lo pagará muy cara y la cosecha quedará muy mermada. Pero, al igual que resulta importante realizar el abono de forma adecuada, lo que es del todo fundamental es que el riego sea el idóneo. Tienes que tener en cuenta que el agua junto a la luz son los elementos que permiten crecer a la planta, es más, pese a que hay sustitutivos del agua, esto no significa que deje de ser importante y crucial. Repetimos: el riego es fundamental para que la planta crezca. Sin agua no hay planta.

No obstante, tenemos que tener en cuenta que, como la maceta es grande, ya que como hemos dicho si no es grande se quedará pequeña, si regamos en exceso el suelo queda demasiado húmedo durante muchos días, por lo que como la raíz no tiene que penetrar en la tierra en búsqueda de humedad, simplemente se estanca, y si se estanca, la planta queda pequeña.

Por este motivo, tienes que tener en cuenta que no te puedes descuidar y confiar ciegamente en los sistemas de riego automático, porque si no los configuras bien, estarás abocando a tu plantación al desastre.

Al igual que las condiciones de humedad del sustrato revisten especial importancia, también el propio sustrato en sí es fundamental a la hora de realizar el cultivo de cannabis automático. Una de las características del sustrato para plantas automáticas o autoflorecientes es que debe ser muy esponjoso, siendo uno de los mejores la fibra de coco. La fibra de coco permite que las raíces se desarrollen rápidamente, y como el periodo de crecimiento vegetativo es muy limitado, esto es importantísimo. No obstante, si te decantas por la fibra de coco, tienes que saber que se trata de un sustrato inerte. Los sustratos inertes son aquellos en los que no existe materia orgánica asimilable por la planta. Por este motivo, si no abonas, la planta no podrá crecer.

Como ya te hemos dicho, tienes que tener mucho cuidado a la hora de fertilizar las plantas, ya que se pueden producir tanto carencias como excesos. Pero si eres inexperto, es más probable que haya carencias en sustratos inertes, puesto que no cuentan con nutrientes, como sí cuentan los sustratos normales o convencionales.

Para mejorar tu sustrato puedes usar trichoderma, ya que es un suplemento que permite que el sistema radicular sea más resistente de esta forma previenes la aparición de ciertas plagas, al ser las defensas de la planta más altas.

También tienes que tener cuidado a la hora de proporcionarles luz en los principios del cultivo. A pesar de que no les afecte el fotoperiodo, lo más recomendable es que emplees un aparato de potencia baja para el primer estadio del crecimiento. Con el paso del tiempo, deberás aumentar la potencia con el fin de suministrarles más luz.

Tenemos que realizar aquí un pequeño inciso, porque esto puede dar lugar a confusión: que las plantas no dependan del fotoperiodo para florecer, no significa que no dependan en absoluto de la luz solar. Todas las plantas, para crecer y realizar correctamente la fotosíntesis necesitan la luz solar. Si no, es imposible que lo hagan. Por ello, quizás convenga definir lo que es el fotoperiodo.

El fotoperiodo es la ratio de horas de luz y de oscuridad que tiene un vegetal. Por ejemplo, en la variedad sativa el fotoperiodo en la etapa de crecimiento es de 18/6, y en la etapa de floración es de 12/12.

Conviene señalar que las plantas automáticas no son muy dadas a los trasplantes. Por este motivo, los pasos que has de dar en su cultivo son los siguientes: germinar la planta entre servilletas proporcionando la humedad necesaria y, en segundo lugar, trasplantarlas directamente a la maceta en la que van a crecer hasta el fin de la cosecha.

Esto no es así en otro tipo de variedades, en las que primero germinas la planta, luego realizas un primer trasplante y en segundo lugar, realizas el trasplantes definitivo.

Respecto al periodo final de la floración de la planta, conviene saber cuándo hay que cortarla. Un buen consejo para saber cuándo hay que cortar la planta es cuando el 80% de los pelos blancos se tornen en marrones. Esto significará que la floración ha llegado a su fin y, por ello, podemos empezar a cortarla para recolectar nuestra ansiada cosecha. No obstante, como todavía no ha tocado el fin de la floración, deberemos primero lavar la planta. De esta manera, no quedarán restos de nutrientes.

En cuanto a la germinación, hay que remarcar que, mientras que las variedades comunes germinan entre los tres y siete días, las plantas automáticas o autoflorecientes germinan en uno o dos días. Esto es muy característico de estas plantas, ya que todo el proceso de crecimiento vegetativo es una carrera hasta el día treinta. Por ello, como hemos señalado con anterioridad no debemos limitar en ningún momento esta capacidad de crecimiento, sino que debemos poner todo de nuestra parte para favorecer y potenciar este efecto. Remover todos los obstáculos será nuestra principal misión.

Para estimular el crecimiento es indispensable regular la temperatura, de tal forma que tendremos que movernos en un rango de 22 a 28 grados. Si la temperatura es menor o es superior, limitaremos el crecimiento y los resultados serán más pobres. Sin embargo, para evitar este problema, una de las soluciones es adaptar nuestro armario de cultivo para colocar los dispositivos necesarios que controlen la temperatura del mismo.

Además, hay que señalar que, en el exterior, el clima ha de ser cálido, siendo el mejor momento para cultivar la primavera y el verano. Ten en cuenta que esto se da para el hemisferio norte, pudiendo ser distinto en el hemisferio sur.

Esperamos que hayas entendido lo que es una variedad autofloreciente, siendo lo principal que no dependen del fotoperiodo y, además, que florecen a las pocas semanas de la germinación. Como el ciclo es tan corto, es fundamental que en estos pocos días no se limite a la planta, que se favorezca su crecimiento, e incluso que se potencie. Como hemos señalado, lo peor que le puede ocurrir a la planta es que se quede pequeña. No obstante, tienes que tener en cuenta que son ideales para novatos que hagan las cosas bien, ya que son plantas que se cultivan fácilmente, no requieren un exceso de atención y pueden incorporarse sistemas de riego automáticos y, además, es muy común que, aunque no se haya cultivado nunca, se obtengan buenos resultados.

En conclusión, tienes que tener en cuenta dos factores. Si sigues nuestros consejos no tendrás ninguna clase de problemas en el cultivo de esta variedad del cannabis. No obstante, recuerda que lo fundamental para que la planta no se quede pequeña es utilizar una maceta grande. Este consejo es de vital importancia, ya que al no haber un segundo trasplante no debes escatimar en el tamaño de la maceta. Antes de empezar el cultivo lee atentamente o consulta con un abogado la legislación de tu país respecto del cultivo de marihuana, no vaya a ser que esté penado, ya sea penalmente o por la vía administrativa.