Cuando cultivamos cannabis uno de los elementos más importantes es el sustrato. El sustrato es lo que da vida a la planta ya que proporciona el alimento al tejido radicular. No obstante, esto no siempre es así ya que a veces resulta más conveniente utilizar sustratos inertes, como la arlita.

No obstante, antes de hablarte de la arlita queremos que conozcas lo que son exactamente los sustratos inertes, sus ventajas así como sus inconvenientes.

 

Los sustratos inertes

 

Uno de los fenómenos más curiosos de los últimos años es que cada vez los sustratos inertes se están usando cada vez más, sobre todo en los cultivos intensivos, como es el del cannabis. Esto se debe a que esta clase de cultivos mejoran la absorción tanto del agua como de los nutrientes y además permiten que haya una mayor disponibilidad de oxígeno en el sistema radicular.

En España este sustrato aterrizó en los 90, debido a las grandes ventajas que presentaba y ha ido aumentando con el paso del tiempo. Por ello, son muchas las empresas que tratan de reutilizarlos para lograr reducir los costes.

No obstante, una de las mayores ventajas de los sustratos inertes es la oxigenación. Las raíces de las plantas también tienen que respirar, a diferencia de la creencia común que señala que solo lo realizan por las hojas.

La respiración necesita un caudal continuo de oxígeno el cual se obtiene del entorno, no obstante, esta puede peligrar debido a las altas tasas de crecimiento el cual requiere un suministro constante de agua que reduce la cantidad de oxígeno en la rizosfera.

El sustrato inerte suele utilizarse en los cultivos o sistemas hidropónicos, no obstante, hay que preparar al mismo para ello. Para que el sustrato sea eficaz en el sistema hidropónico este debe ser estéril, que no se alteren las propiedades físicas en el corto tiempo, la oxigenación debe ser buena, drenar muy bien, que se maneje con facilidad y por último, que retenga bien el agua.

Esta serie de condiciones hace que haya determinados sustratos que se adapten mejor a la hidroponía. Por ejemplo es el caso de la grava. La grava procede de materiales que proceden de la naturaleza, de los depósitos que se forman en ello, siendo triturados para lograr un tamaño de 1 a 2 milímetros. No obstante, hay que tener en cuenta que pese a que la aireación es excelente la humedad es bastante baja. También puede ser una buena idea la piedra pómez de origen volcánico, que tiene una mayor retención del agua, y es estéril totalmente. Además, es un sustrato estable y duradero.

La perlita blanca también es un gran complemento para el sustrato inerte ya que la aireación es excelente y la retención del agua es casi del 65%. El origen es volcánico y está formado principalmente por silicato de aluminio.

No obstante, uno de los sustratos más utilizados es el de la lana de roca. La lana de roca se descubrió en el siglo XX debido a la observación de los volcanes. El problema de la lana de roca es que hay que simular las condiciones que se producen en la superficie de los volcanes, por lo que hay que fundir el basalto a casi 1600 grados centígrados. El problema de esta es que el PH inicial es elevado por lo que hay que sumergir el slab de lana de roca para rebajar el PH en una solución nutriente. Eso sí una vez lo hayas realizado la germinación será bastante sencilla, así que no te preocupes.

Otro de nuestros preferidos es la fibra de coco, la cual también funciona muy bien en la hidroponía. La fibra de coco procede del coco y tiene una serie de ventajas como por ejemplo ser un tejido muy esponjoso que permite que el crecimiento radicular sea rápido. Puede ser muy útil para las plantas autoflorecientes, ya que en las automáticas no hay tiempo que perder. Si quieres saber más lee este articulo sobre el cultivo en fibra de coco.

 

¿Qué es mejor un sustrato inerte o uno orgánico?

 

Tienes que tener en cuenta que en la naturaleza hay muchos tipos de plantas, de hecho el número es incontable y todavía quedan muchas por descubrir. Esto influye en el propio suelo ya que este no está preparado para una especie determinada sino para muchas. Esto en la naturaleza no es un problema pero si lo puede ser si lo que queremos realizar es un cultivo intensivo.

Las raíces son el elemento fundamental para que las plantas se desarrollen de una manera apropiada, son lo que proporcionan el alimento a la planta y debemos de facilitar su crecimiento.

Por ello, normalmente los sustratos inertes al ser más esponjosos están mejor preparados para que el crecimiento radicular sea el óptimo y son los ideales para los cultivos hidropónicos. Ahora que lo sabes todo sobre los sustratos inertes debes conocer uno de los más famosos: la arlita.

 

¿Qué es la arlita?

 

La arlita o arcilla expandida se utiliza mucho en los cultivos hidropónicos. El sustrato se caracteriza por ser una arena cerámica que contiene hierro. No obstante, su obtención no es sencilla y tiene cierto grado de complejidad, lo cual no significa que sea un material caro.

La arlita tiene un montón de usos, por ejemplo, podemos utilizarla para que las macetas tengan un buen drenaje. Para ello solo tendremos que ponerla en el fondo de la maceta y así evitaremos que la tierra se encharque. Esto es fundamental ya que no es bueno el exceso de humedad.

No obstante, el tamaño de la arlita comercializada no es homogéneo por lo que puedes encontrarla de 5 milímetros o de 15. Si la arlita es de un tamaño mayor la humedad se conservará mejor.

El sustrato es inerte por lo que no contiene alimento para las plantas. Seguro que estás pensando ¿qué pasa si el sustrato no da alimento? Sencillo: la planta no puede desarrollarse. Por ello, deberás abonar el sustrato sino quieres que tu planta muera. Además de abonar deberás estabilizarla en primer lugar ya que no nos encontramos ante un sustrato estéril. Por este motivo has de limpiarlo y estabilizarlo.

Para limpiarla solo tienes que hacer una cosa ponerla dentro de un cubo para ulteriormente llenarla de agua con un ph de 5,5 durante uno o dos días. Eso sí, mientras el sustrato se estabiliza debes ir cambiando el agua. SI no lo haces se pueden producir alteraciones en el ph lo cual frenará el desarrollo de tu planta.

Pero como señalábamos con anterioridad la arlita es óptima para cultivos hidropónicos, así que antes de entrar en materia debemos aclarar qué es exactamente la hidroponía.

 

¿Qué es la hidroponía?

 

La hidroponía es el sistema que nos permite prescindir del suelo natural para sustituirlo por otros como la arena, la lana de roca y la arlita. Pero no pienses que la hidroponía es cultivar en agua sino que consiste en buscar sustitutos de suelo. La hidroponía se caracteriza por ser un sistema muy eficiente. De hecho, es uno de los sistemas más utilizados por los agricultores. Es un sistema que si llegas a dominarlo lograrás maximizar y multiplicar tu cultivo y por ende, tu cosecha.

Las ventajas de la hidroponía son evidentes, en primera instancia, el prescindir de lo sustratos comunes permite un crecimiento más rápido y acelerado. Además, te permite controlar el ph, la temperatura y los niveles de nutrientes.

Las desventajas son evidentes, como, por ejemplo, el hecho de que el sistema es tremendamente complejo de montar y que estás manejando grandes cantidades de agua. El problema del manejo de grandes cantidades de agua es el hecho de que si cultivas en interior puedes perder el control del volumen de agua y acabar vertiéndolo sobre el suelo. Por ello, puede haber filtraciones y tener que reparar los gastos por los daños ocasionados. Así que ten cuidado con cómo montas el cultivo.

La pregunta que ahora te estarás haciendo es cómo abonar la arlita, ahora responderemos a esa cuestión.

 

¿Cómo fertilizar la arlita?

 

Fertilizar la arlita es algo muy sencillo, pero para ello debes tener en cuenta que nos hallamos ante un sustrato muy oxigenado. Por ello, los niveles de EC deben ser inferiores a los de otro tipo sustrato inerte.

Por ello, tenemos que lograr que el EC no supere los 0,6 puntos al principio sin tener que superar los 1,2 con el paso del tiempo. Si el sistema radicular está bien formado podremos aumentar el EC. A partir de la quinta semana podremos llegar hasta el 1,5. Eso sí, hay que tener en cuenta que hay que dosificar el riego, sin olvidar nunca lavar la raíz.

Lavar la raíz es fundamental antes de cortar la planta, gracias a ello podremos arreglar los excesos de las sales, es decir, podremos eliminar los excesos de nutrientes. El lavado es muy sencillo de hacer solo hay que regar con abundante agua, por ejemplo, si tenemos macetas de 7 litros deberemos realizar un riego de 21 litros. Pero eso sí has de regular la temperatura del agua, teniendo en cuenta que no debe superar nunca los 23 grados.

Para ello tenemos varios medios como, por ejemplo, meter la planta en la ducha o en la bañera. Además, así podremos seguir manteniendo nuestra área de cultivo limpia y sin peligro de que se contamine. Son todo ventajas.

Pero debemos evitar hacerlo demasiado tarde ya que de lo contrario las raíces no absorberán la cantidad de agua necesaria y no se podrá hacer el lavado de raíces de manera idónea. Sino quieres usar agua otra opción son los quelatadores de nutrientes, los cuales sacan los nutrientes y los excesos de la planta sin necesidad de regar con tanta agua. Eso sí no son productos baratos.

Por ello, si tienes problemas en la nutrición de tus plantas lo mejor es efectuar un lavado de raíz. Pero con la arlita no solo te tienes que preocupar del fertilizado sino de desinfectarla.

 

¿Cómo desinfectar la arlita?

 

La arlita es muy fácil de desinfectar. Para ello solo deberemos utilizar agua oxigenada la cual es muy fácil de adquirir, no tendrás problema alguno. Para desinfectar únicamente deberemos usarlo de forma preventiva. Es conocido por casi todos los cultivadores expertos que la arcilla no es un suelo estéril por lo que conviene eliminar las impurezas para que nuestra planta de marihuana no sufra ninguna clase de enfermedad.

También se puede utilizar el agua oxigenada con el fin de limpiar las raíces en el cultivo. Para ello, tienes que utilizar una proporción de 1:2000.

Por todo lo visto, la arlita es un gran sustrato a la hora de practicar la hidroponía, eso sí ten ciertas precauciones, ya que es un sustrato que drena muy bien. El buen drenaje hace que salga el agua de las macetas por lo que debes emplear unas bandejas para que el agua no caiga al suelo y se desparrame por todo el parqué. Además, ten cuidado al retirar la bandeja ya que una pequeña capa de agua puede contener varios litros de la misma y luego es difícil y frustrante limpiar el estropicio.

Por todos estos motivos, es fundamental que utilices la arlita en tus cultivos hidropónicos ya que es uno de los mejores sustratos inertes que existen. Gracias a la arlita podrás aprovechar todas las ventas de los cultivos hidropónicos los cuales funcionan especialmente bien con las plantas automáticas debido a la esponjosidad de los sustratos.

Eso sí, recuerda que la hidroponía no es un arte sencillo de dominar si no que requiere de mucha práctica y de mucho esfuerzo, por lo que lo más conveniente es que no pases de golpe al mismo sino que lo vayas haciendo poco a poco. La práctica será lo que te convierta en un auténtico maestro.

Por último, recuerda que antes de empezar a cultivar conviene que estudies las leyes de tu país o que consultes a un abogado especialista en el tema. Esto es necesario ya que tienes que entender que si está prohibido podrías estar cometiendo un delito de narcotráfico, castigado con penas muy elevadas sobre todo en determinados países, por lo que es mejor siempre prevenir que curar, al igual que ocurre en el cuidado y cultivo de las plantas de marihuana.